Girona es una de las mejores excursiones de un día desde Barcelona: está a unos 100 km y el tren de alta velocidad la deja en menos de 40 minutos (algo más de una hora en regional). Su gran baza es un casco antiguo medieval espectacularmente conservado, con la catedral —cuya nave gótica es la más ancha de la arquitectura medieval europea—, El Call, uno de los barrios judíos mejor conservados de Europa, las casas de colores del río Onyar, los baños árabes y un paseo por las murallas. Todo se recorre a pie y la estación está en pleno centro. Con un día bien organizado ves lo esencial sin agobios.
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¿Por qué hacer esta excursión?
Girona es la escapada perfecta para quien ya ha visto lo principal de Barcelona y quiere otra Cataluña: más antigua, más pausada y a escala humana. Su Barri Vell (casco antiguo) es un laberinto de callejuelas empedradas, escalinatas y patios donde convivieron durante siglos las culturas cristiana, judía y musulmana, y esa mezcla se sigue leyendo hoy en sus piedras.
Frente a otras excursiones, tiene tres ventajas muy concretas:
- Es rapidísima: en menos de 40 minutos de AVE estás allí.
- La estación está en el centro: bajas del tren y en unos 10-15 minutos andando estás en el casco antiguo. Sin transbordos, sin taxis, sin autobuses.
- No está masificada: incluso en temporada alta se pasea con una comodidad impensable en el centro de Barcelona.
Y como extra, para el público internacional: buena parte del casco antiguo se ha usado como escenario de rodaje de cine y series, lo que ha disparado su popularidad en los últimos años. Hay incluso rutas guiadas centradas en las localizaciones.
Cómo llegar a Girona desde Barcelona
| Opción | Sale de | Duración | De la estación al casco antiguo |
|---|---|---|---|
| Alta velocidad (AVE / AVANT) | Barcelona-Sants | Menos de 40 minutos | 10-15 min a pie |
| Tren regional (MD / Rodalies) | Sants, Passeig de Gràcia o El Clot-Aragó | Entre 1 h y 1 h 30 según servicio | 10-15 min a pie |
| Coche | — | Aproximadamente 1 h 15 | Mejor aparcar fuera del centro y caminar |
| Excursión organizada | — | Medio día o día completo | Transporte y guía incluidos |
💡 Consejo: compra el billete de alta velocidad con antelación. Las tarifas suben mucho a última hora y, reservando con semanas de margen, la diferencia con el regional se reduce bastante.
Cómo organizar el día: itinerario recomendado
El casco antiguo es compacto y todo queda cerca, así que este recorrido encadena los imprescindibles de forma lógica, sin dar vueltas:
| Momento | Plan |
|---|---|
| Llegada | De la estación al Pont de Pedra, primera postal de las casas del Onyar |
| Media mañana | Rambla de la Llibertat y entrada al Call por el carrer de la Força |
| Mediodía | Catedral y su gran escalinata; Basílica de Sant Feliu |
| Comida | Plaça de la Independència o el entorno de la Rambla |
| Tarde | Baños árabes, Sant Pere de Galligants y paseo por la muralla |
| Atardecer | Vuelta al Pont de Pedra o al puente Eiffel para la foto con mejor luz, y regreso |
Qué ver en Girona
Las casas del Onyar
La imagen que todo el mundo asocia a Girona: las fachadas de colores asomadas sobre el río, reflejándose en el agua, con la catedral al fondo. El mejor mirador es el Pont de Pedra (1856), y la mejor luz, la del atardecer. Una de esas casas, la Casa Masó —donde nació el arquitecto Rafael Masó—, se puede visitar por dentro.
El puente Eiffel
El Pont de les Peixateries Velles, una pasarela de hierro rojo proyectada por la empresa de Gustave Eiffel doce años antes de la Torre Eiffel. Cruzarlo es obligatorio y ofrece otra de las mejores vistas del río.
La catedral de Santa Maria
Se alza sobre una impresionante escalinata barroca de noventa peldaños que ya es, por sí sola, una de las estampas de la ciudad. De origen románico y con siglos de estilos superpuestos, su gran mérito está dentro: la nave gótica más ancha de toda la arquitectura medieval europea. El conjunto incluye claustro y tesoro.
El Call, el barrio judío
Uno de los barrios judíos mejor conservados de Europa y, para mucha gente, lo más memorable de la visita: un dédalo de callejones estrechísimos, escaleras y pasajes cubiertos que apenas ha cambiado en siglos. El eje es el carrer de la Força, que discurre sobre el trazado de la antigua Via Augusta romana. Allí está el Museu d’Història dels Jueus, imprescindible para entender qué fue esta comunidad hasta su expulsión.
Los baños árabes
Pese al nombre, son un edificio románico del siglo XII inspirado en los baños musulmanes. Pequeños, tranquilos y con una sala central de luz preciosa bajo la cúpula. Una parada breve pero muy fotogénica.
Sant Pere de Galligants
Uno de los mejores ejemplos de románico catalán, con un claustro precioso. Hoy acoge la sede arqueológica del museo, así que la visita suma monumento y colección.
El paseo por la muralla
El Passeig de la Muralla recorre por lo alto las antiguas murallas medievales, con torres a las que se puede subir y vistas panorámicas sobre los tejados, la catedral y el valle. Es gratuito y probablemente la mejor media hora de la visita. Cuidado con el calor en verano: hay poca sombra.
Si te sobra tiempo
- Museu del Cinema: el primero de su género en España, con una colección excepcional de aparatos precinematográficos.
- Basílica de Sant Feliu, con su campanario truncado, otro de los perfiles reconocibles de la ciudad.
- Pujada de Sant Domènec y el Portal de Sobreportes, dos de los rincones más fotografiados del Barri Vell.
Consejos para que la excursión salga redonda
- Calzado cómodo, sin excusas: el Barri Vell son cuestas, adoquines y escaleras.
- Sal pronto: llegando a media mañana te da tiempo a todo lo esencial con calma y a comer sin prisas.
- Guarda el atardecer para las casas del Onyar: es cuando mejor se ven reflejadas.
- Compra el billete de vuelta o al menos comprueba los horarios: las frecuencias se espacian a última hora.
- Considera un free tour al llegar: el Call y las leyendas de la ciudad ganan muchísimo con alguien que las cuente.
- En verano, agua y gorra: el paseo por la muralla tiene poca sombra.
Hotel Arc La Rambla, con metro directo a los trenes de Girona





Desde el Hotel Arc La Rambla (La Rambla 19-21, junto al metro Drassanes) empezar el día es muy sencillo: la línea 3 del metro te lleva sin transbordos tanto a Barcelona-Sants, de donde salen los trenes de alta velocidad, como a Passeig de Gràcia, donde también paran los regionales hacia Girona. En pocos minutos estás en el andén.
Y como Girona se ve en un día holgado, a la vuelta te queda tarde-noche para disfrutar del centro de Barcelona: La Rambla, el Barrio Gótico y el puerto están a pocos pasos del hotel.
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Preguntas frecuentes sobre la excursión a Girona
¿Cómo llegar a Girona desde Barcelona?
La forma más rápida es el tren de alta velocidad (AVE o AVANT) desde Barcelona-Sants, que tarda menos de 40 minutos. También hay trenes regionales desde Sants, Passeig de Gràcia o El Clot-Aragó, con un trayecto de entre una hora y hora y media según el servicio. La estación de Girona está en pleno centro, a unos 10-15 minutos a pie del casco antiguo.
¿Cuánto tiempo se necesita para ver Girona?
Un día bien aprovechado es suficiente para ver lo esencial: las casas del Onyar, la catedral, el Call, los baños árabes y el paseo por la muralla. Con dos días se puede entrar con calma a los museos y descubrir rincones menos transitados, pero como excursión desde Barcelona funciona perfectamente en una sola jornada.
¿Qué ver en Girona en un día?
Lo imprescindible son las casas de colores del río Onyar vistas desde el Pont de Pedra, la catedral de Santa Maria y su escalinata, El Call o barrio judío, los baños árabes, el monasterio románico de Sant Pere de Galligants y el paseo por las murallas medievales, que ofrece las mejores vistas de la ciudad.
¿Se pueden visitar Girona y Figueres el mismo día?
Técnicamente sí, ya que ambas están en la misma línea ferroviaria y el trayecto entre ellas es corto, sobre todo en alta velocidad. Sin embargo, supone verlas con prisas. Lo recomendable es dedicar un día a cada una: Figueres si el interés principal es el Museo Dalí, y Girona si se busca ambiente y patrimonio medieval.
¿Cuál es la mejor época para visitar Girona?
La primavera y el otoño son las mejores épocas, con temperaturas agradables para caminar y menos afluencia. En mayo se celebra Temps de Flors, cuando patios y monumentos se llenan de composiciones florales: es espectacular, pero también uno de los momentos de mayor afluencia del año, así que conviene madrugar y consultar las fechas exactas.












