Monumentos y edificios imprescindibles que debes visitar en l’Eixample

El barrio de l'Eixample está plagado de edificios y monumentos que no puedes perderte cuando visitas Barcelona

Monumentos y edificios imprescindibles que debes visitar en l’Eixample

El distrito de l’Eixample es el corazón de la Barcelona moderna. Su desarrollo a finales del siglo XIX y comienzos del XX, siguiendo el plan urbanístico de Ildefonso Cerdà, coincidió con la época de máximo esplendor de los grandes arquitectos del modernismo catalán, por lo que sus calles están repletas de edificios icónicos. Para que no te pierdas detalle, te ofrecemos una lista con los edificios y monumentos imprescindibles que no puedes dejar de visitar en l’Eixample.

La Manzana de la discordia

La  conocida como Manzana de la Discordia, ubicada en el cruce del Passeig de Gràcia con las calles Aragó y Consell de Cent, agrupa en una sola fachada a tres de las obras cumbre de los principales arquitectos del modernismo catalán: la Casa Lleó Morera (obra de Lluís Domènech i Montaner), la Casa Ametller (de Joan Puig i Cadafalch) y la Casa Batlló (de Antoni Gaudí).

Tres edificios que han competido en belleza desde su construcción (el sobrenombre de Manzana de la Discordia surgió por la sana rivalidad que existía entre sus creadores) y que, en conjunto, forman un auténtico museo arquitectónico al aire libre en pleno corazón de Barcelona.

Casa Batlló

La Casa Batlló es uno de los edificios más emblemáticos de Gaudí en L'Eixample

En 1904 Antonio Gaudí  emprendió la reforma de un modesto edificio de planta rectangular para convertirlo en la que hoy en día es la Casa Batlló, una de las creaciones más impresionantes y admiradas del arquitecto catalán que  te sorprenderá con sus formas imposibles, sus tonos azulados y la riqueza cromática de sus ventanales.

El edificio simboliza la batalla de Sant Jordi, patrón de Cataluña, contra el dragón (representación del mal). En la azotea, el lomo del dragón está representado por tejas de diferentes colores en forma de escamas, atravesadas por una cruz de cuatro brazos que evoca la espada de Sant Jordi.

La fachada, desbordante de curvas y colores, representa un mar en calma y supone la máxima expresión de la genialidad de Gaudí, que supo respetar la originalidad de la vecina casa Amatller para establecer un diálogo entre las dos edificaciones.

Por su parte, los preciosos patios interiores del edificio evocan las profundidades marinas gracias a los detalles del sistema de ventilación y al increíble dominio que Gaudí tenía de la luz, el color y los diferentes materiales decorativos (vidrio, madera, hierro, etc.).

Casa Amatller

La Casa Amatller es uno de los tres edificios de la Manzana de la Discordia en l'Eixample de Barcelona

Reformada entre 1898 y 1890 por Joan Puig i Cadafalch, esta impresionante casa museo está abierta al público desde 2015 y es sede del Institut Amatller d’Art Hispànic.

El inmueble está inspirado en los palacetes neogóticos propios de la arquitectura de los Países Bajos, pero rematado con vistosos elementos modernistas que le dieron una nota de color a la Barcelona gris de finales del siglo XIX.

Un mosaico de columnas retorcidas, vidrieras policromadas, extravagantes motivos de cerámica, esculturas, etc. que conserva la mayor parte del mobiliario original y que fue la primera en desafiar la rigidez rectilínea del plan de Cerdá.

Casa Lleó i Morera

Al igual que sus dos predecesoras, la Casa de Lleó i Morera fue fruto de la reforma de un edifico preexistente, encargada a Lluís Domènech i Montaner.

El arquitecto (responsable del Hospital de Sant Pau y del Palau de la Música Catalana, entre otra joyas modernistas) se rodeó de 40 de los mejores artesanos de la época para decorar el edificio de forma rica y profusa con las más diversas técnicas y materiales.

Sucesivas intervenciones a lo largo de los años suprimieron parte de la apariencia original del edificio, pero su última remodelación le ha permitido recuperar su esencia.

En la actualidad se puede visitar el patio interior y el piso principal del edificio, uno de los más bellos y mejor conservados interiores modernistas de Barcelona.

Sagrada Familia

La Sagrada Familia es el monumentos más conocidos del barrio de l'Eixample y de toda Barcelona

El principal icono de Barcelona y del modernismo catalán, La Sagrada Familia es el monumento más visitado de España y uno de los más visitados de Europa.

Una auténtica Biblia arquitectónica en la que están representados los principales símbolos de la fe cristiana.  En este sentido, las tres fachadas del templo aluden a los momentos culminantes de la vida de Jesucristo: su nacimiento (calle Marina), su pasión, muerte y resurrección (calle Sardenya), y su gloria (calle Mallorca). Todas ellas incorporan conjuntos escultóricos en los que se recrean los principales pasajes de su vida: el beso de Judas, la Última Cena, El juicio de Jesús, el Ecce Homo, etc.

Por su parte, el interior de la basilica te transportará a mundo de fantasía del que te enamorarán sus preciosas vidrieras multicolor y las enormes columnas en forma de tronco de árbol que recuerdan a un enorme bosque de piedra.

Tras más de un siglo en construcción (los trabajos empezaron en 1882), se espera que la Sagrada Familia esté finalizada en el año 2026, coincidiendo con el centenario de su muerte.

La Pedrera

La Pedrera sorprende a sus visitantes con sus formas imposibles

Gaudí dejó fluir su infinita imaginación para crear un edificio tan espectacular como inclasificable, en el que las líneas rectas parecen estar prohibidas.

La Casa Milà fue bautizada por los propios barceloneses como La Pedrera (cantera en catalán) por el aspecto pétreo del exterior del edificio. Se construyó como dos bloques de viviendas, con accesos independientes, intercomunicados por dos grandes patios interiores y con una ondulada fachada común.

Sus seis plantas están plagadas de curvas sinuosas, formas arquitectónicas imposibles y una decoración interior que recrea las formas de la naturaleza.

Pero si algo destaca en la Pedrera es su espectacular azotea, en la que las chimeneas en forma de esculturas de guerreros forman un impresionante ejército de piedra.

Casa de les Punxes

La Casa de les Punxes parece un castillo medieval en pleno corazón del barrio de l'Eixample de Barcelona

La avenida Diagonal esconde uno de los tesoros mejor guardados del modernismo catalán. Después de estar más de un siglo cerrada al público, la Casa de les Punxes ha abierto sus puertas tras una remodelación que le ha devuelto todo sus esplendor.

El edificio, declarado Monumento Histórico Nacional en 1975, debe su nombre a las seis torres en forma de pincho (“punxes” en catalán) que presiden su impresionante fachada.

Palau Robert

Construido entre 1898 y 1903 como residencia privada del marqués de Robert, este palacete neoclásico (que contrasta con el modernismo vigente en la época) acoge en la actualidad un centro de exposiciones, un espacio para conciertos, una oficina de Turismo de Barcelona y unos  preciosos jardines abiertos al público ideales para relajarse en medio del bullicio de la ciudad.

Museu Fundació Antoni Tàpies

La Fundació Antoni Tàpies es uno de los centros culturales más destacados del barrio de l'Eixample de Barcelona

La Fundación Antoni Tàpies es un museo creado por el propio artista, Antoni Tàpies, con el objetivo de promocionar el arte contemporáneo. Mayoritariamente acoge obras suyas, pero también de artistas de la talla de Goya, Zurbarán, Picasso, Miró, Duchamp y Kandinsky. Además la fundación organiza exposiciones temporales, coloquios, conferencias y ciclos de cine.

Todo en un edificio modernista diseñado por Doménech i Montaner en cuya fachada sobresale la espectacular escultura “Núvol i cadira”, obra del propio Tàpies. La pieza representa una gran nube de la que sobresale una silla (un motivo recurrente en la obra de Tàpies), que remite a una actitud meditativa, de pensamiento y de contemplación estética.

¿Te ha parecido interesante? No te pierdas o no dejes de visitar nuestro primer post sobre qué hacer y qué ver en el distrito de l’Eixample.