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Arc la Rambla: el origen del nombre del hotel

Arc La Rambla | Origen del nombre del hotel

Arc la Rambla: el origen del nombre del hotel

El arc de la Rambla es, además del nombre de nuestro hotel, la forma en la que los barceloneses conocen el arco que marca el comienzo de la calle Arc del teatre. Esta callejuela, que une La Rambla y la Av. de las Drassanes (a la altura de la EOI), nos evoca escenarios de novelas y cierta nostalgia. Te lo contamos.

El cementerio de los libros olvidados

Te suena, ¿verdad? Es el nombre de la saga de cuatro libros de Carlos Ruíz Zafón que se inicia con La sombra del viento (2001), sigue con El juego del ángel (2008), El prisionero del cielo (2011) y finaliza con El laberinto de los espíritus (2016).

En el primero de los libros de esta tetralogía, Daniel Sempere, de la mano de su padre, descubre en este lugar el libro “La sombra del viento” que desde el inicio despertará su curiosidad y la del lector.

Pues bien, el autor situaba, en la ficción, este cementerio de los libros olvidados en la calle Arc del teatre.

Un pasado muy “alegre”

Además del Teatro principal (el teatro más antiguo de Barcelona 1597-2006), en la calle Arc del teatre encontrarás el Bar Kentucky. Este histórico bar, que data de los años 40, debe su nombre a los marineros americanos que durante los años 60/70 poblaban la vida de las noches barcelonesas. Hoy permanece fiel a su aspecto inicial y con su estilo atemporal sigue siendo una pieza clave del ocio nocturno de nuestra ciudad.

Pero aparte de este local, testimonio vivo de la historia nocturna, había antaño otros lugares de interés.

El tablao Villa Rosa

En la misma calle Arc del teatre, delante del burdel de Madame Petit (1889-1956) estuvo durante un tiempo también el Tablao Villa Rosa (1916-1996). Este tablao fue testigo del talento de una jovencísima Carmen Amaya.

La familia Borrull abrió este local de decoración arabesca y motivos taurinos que formó parte de la historia del flamenco en Barcelona. El público del local lo formaban, durante las primeras horas de la tarde, clases modestas aficionadas al flamenco y gitanos de Hostafrancs. En cambio, a partir de aproximadamente la una de la madrugada, el ambiente cambiaba radicalmente, y acudían a él miembros de clases más adineradas y de la burguesía catalana. El mismo Santiago Rusiñol estuvo entre el público del Villa Rosa.

Este público de horas intempestivas acudía atraído por el arte flamenco, pero también por una cierta sordidez. Y es que, en el Villa Rosa, a partir de aproximadamente las dos de la madrugada, se podía ser testigo de riñas “acordadas”. Estas comenzaban más o menos siempre de la misma manera: una de las chicas del local coqueteaba con alguien del público y en un momento dado acudía el novio celoso. La cosa se resolvía casi siempre a punta de navaja.

Arc La Rambla – Hacemos tu visita a Barcelona más entretenida

Esperamos haber despertado tu curiosidad con algunas de las historias de la calle que da nombre a nuestro hotel.

Desde el blog de Arc La Rambla intentaremos seguir ilustrando y enriqueciendo tu visita a Barcelona con curiosidades o partes de la historia no tan conocidas. Síguenos para estar informado y, además, benefíciate con el código ARCBLOG del descuento especial que ofrecemos a nuestros lectores



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